Después de años donde usuarios podían cobrar dinero por encontrar fallos, Intel pone fin a su programa de recompensas por vulnerabilidades.
La compañía Intel ha decidido cancelar de forma silenciosa su tradicional programa de incentivos económicos por la detección de fallos de seguridad (Bug Bounty Program), reemplazándolo en la plataforma Intigriti por un esquema de carácter puramente colaborativo que no ofrece remuneración financiera.
Historial de incentivos y transición al nuevo modelo
El sistema anterior premiaba la labor de los investigadores de seguridad en función de la gravedad del problema detectado:
- Escala de recompensas previa: Los pagos se dividían en cuatro niveles que oscilaban entre los 5.000 dólares para los casos de menor impacto y alcanzaban un máximo de 100.000 dólares para vulnerabilidades críticas a nivel de arquitectura de hardware, como ocurriera en su día con los fallos de tipo Spectre o Meltdown.
- Situación actual: En la página oficial de Intigriti, el programa con retribución económica figura oficialmente como suspendido, dando paso a una iniciativa denominada de Divulgación Responsable que especifica claramente la ausencia de premios monetarios.
Impacto de la inteligencia artificial y preocupación en el sector
Aunque la corporación no ha emitido un comunicado oficial detallando los motivos de este cambio, diversos expertos apuntan a factores clave de la industria:
Proyectos de código abierto y grandes empresas tecnológicas se han visto desbordados en el último año por avalanchas de reportes de baja calidad generados mediante inteligencia artificial y grandes modelos de lenguaje, un fenómeno que ya afectó a iniciativas como el proyecto cURL.
Diversos especialistas han manifestado su inquietud ante la medida, advirtiendo que la eliminación de incentivos económicos puede desincentivar el análisis técnico profundo y propiciar que vulnerabilidades críticas acaben derivando hacia mercados negros clandestinos.
fuente: phoronix

